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sábado, 29 de noviembre de 2014

Dora Dolcemelo y Jorge Sagrera premiados en el Certamen internacional Ediciones EL ESCRIBA “Palabras escritas – Palabras dichas”

El jueves 27, en la Casa de la Lectura, Lavalleja 924, de la Ciudad de Buenos Aires, se llevó a cabo el acto de premiación del Certamen internacional  Ediciones EL ESCRIBA “Palabras escritas – Palabras dichas”

Los premios consistieron en libros y diplomas. Jorge Sagrera y Dora Dolcemelo fueron premiados por sus poemas.

El Jurado, integrado por Vicente Battista, Clara Carrera y Marta San Martín, otorgó el Primer Premio de Poesía al poemario: “Poemas para Loli Dostoievski” de Jorge Sagrera;  y seleccionó a Dora Dolcemelo para que sus poemas integren la antología de ediciones el escriba 2014 "Palabras escritas Palabras dichas".

A continuación poemas de los autores:


                  
Por Dora Dolcemelo

  Son tres... que los ángeles arcabuceros me protejan

Nieva en San Salvador de Jujuy el día 23 de julio de 2014
no nieva en Volcán Tumbaya Purmamarca y Tilcara
Huacalera Tres Cruces Humahuaca y Uquía.

Carlitos recita poemas en Uquía
quien a la vez dice
que se los enseña Fortunato Ramos.

Le limpio los mocos y escucho a los poetas de la Quebrada.


               Yavi  está a 16 km de La Quiaca


en Yavi se puede admirar el altar de oro de la iglesia
(iniciada por Ovando y terminada por Campero)
tiene el alma de quienes lo construyeron
esclavizados y muertos lejos de sus montañas.

Ovando y su yerno Campero
vaciaron las minas de Potosí.

Desde hace años Delia Gámez cuida el altar
y cuenta esta historia de desamor.
...A Juana Clemencia Bernárdez de Ovando*
la casan con Campero a los 11 años
porque muerto su padre tiene que obedecer...

Pobre niña y pobre de mí
que no puedo mirar
con tanto dolor
no sé mirar
ni quiero.



                     Es la noche del apagón

Olga del Valle Márquez de Arédez* es la luz
camina en soledad por la plaza Ledesma
muere la misma muerte que los pobres del ingenio
no se puede con el desecho de la caña de azúcar en los pulmones.

Muerta por el aire que no es aire ilumina el lugar.

Una multitud viene a abrazarla y a decirle que no está sola.



*Juana Clemencia Bernádez de Ovando (1668-1690).
Es la heredera de Pablo Bernárdez de Ovando, principal terrateniente de la puna.

**Olga Arédez esposa de Luis Arédez. Intendente de Libertador General San Martín. Desaparecido en Julio de 1977.
Olga Aredez muere en el año 2005. Sus cenizas están en la plaza del pueblo.







Por Jorge Sagrera

Fuimos a la playa.
Los surfistas parecen cucarachitas en el mar.
Ese es zurdo, decís, porque trepa la ola hacia el otro lado.
Hay basura.
Es otoño, Loli.
Dedicás una tarde de tres horas
a escribir mensajes y meterlos
en cada botella que te sirve la arena:
Petacas y petacas.
Bebidas blancas.
De cerveza no:
No permite casi nada el color de ese vidrio.
(Tal vez presenciar un eclipse.)
Petacas blancas y petacas blancas.
Científicamente: Transparentes.
Envases pequeños.
Animan a mensajes de magma fundido frío.
“Te amo”, por ejemplo. “Pasá por Calle tal y tal a las 20”.
Las bebidas blancas tienen unas posibilidades literarias que no tienen las bebidas negras.
Ahora no me anda la Bic, Loli: Le llenaste la punta de arena.

Y no te puedo escribir: “Te amo”, por ejemplo.



martes, 15 de octubre de 2013

Gaetano, "doblete" en el certamen de Veteranos de Malvinas de Zárate

José Luis Gaetano obtuvo premios en el certamen organizado por el Centro de Veteranos de Malvinas de la ciudad de Zárate.




Con su poesía “Ni fanfarria, ni batiente”, consiguió el Primer Premio.







Mientras que con su cuento “Pradera del Ganso”, obtuvo el Tercer Premio.




La poesía de José Luis Gaetano:


NI FANFARRIA, NI BATIENTE

Sin fanfarria ni batiente,
va el soldado.

Y no hay odio en sus ojos argentinos,
vil pasión que rechaza el cuasi niño.

Los peñascos y los musgos lo acompañan,
junto al viento, que no atisba el derrotero.

Frío el aire, el aire helado,
sibilante en los ecos de los cerros,
iracundo desgárrase en sí mismo,

y pregunta a los cuatro cardinales
el porqué de la marcha en la tristeza
de un soldado que resume en sus adentros
que allá, más allá espera el fuego.

Tirita el soldado sin cobijo
por el frío que punza en sus adentros,
mientras nacen pensamientos agoreros
en su mente, ya lo dije, que es de niño.

¡Es en vano la huida al desaliento
cuando medran mil metrallas al acecho!

Su mirada vierte en lontananza
¡es tan triste remontar el gris del cielo!

Frena un grito de llamado hacia su madre,
quién lo piensa día a día en el desvelo.

¡No empuja Marte altivo hacia la lid,
no, no hace mella Marte en el soldado!

La que libras, ¡oh soldado!, no es tu lucha,
y aunque atisbes de tu patria el estandarte
tus botas clavó el fango, cruel el miedo.

El combate se dirime en desventaja,
cara a cara al enemigo, que es de acero.

Dos disparos:

… quieto el llano, pávido de sangre,
en su entraña de misterio te recuesta.

Has caído…
Malvinas quedó en duelo por tu ausencia.